TRATAMIENTO DE TALUDES

HIDROSIEMBRA

La hidrosiembra es una técnica muy utilizada para cubrir con una capa vegetal los taludes resultantes de los desmontes y terraplenes que se realizan en obra civil, como pueden ser autopistas o líneas férreas. Dada la gran superficie a tratar en este tipo de obras, se requiere de una técnica económica y efectiva.

Se aplica mediante una máquina provista de una bomba que proyecta la mezcla de semilla, ligante natural, mulch y fertilizantes que previamente se ha realizado en una tolva con un dispositivo mezclador que produce una mezcla homogénea. En ocasiones, dependiendo de la pendiente del talud, del tipo de terreno o de la época del año en que se realice la operación, se ha de acompañar con otras técnicas auxiliares, algunas de las cuales se describen más adelante, para evitar la deriva de la semilla por la acción de la lluvia o el viento.


MALLAS Y GEOTEXTILES

Existen multitud de materiales naturales o sintéticos que, combinados adecuadamente, nos ayudan a conseguir la estabilidad necesaria en un talud recién hecho. Cada material es diferente, pudiendo determinar el tiempo que va a ejercer esta función de fijación según lo que tarde en degradarse, de modo que podemos combinar diferentes componentes como yute y polipropileno, fibra de coco u otros materiales plásticos biodegradables a mayor o menor plazo. El objetivo es que al final del proceso, la vegetación vaya colonizando la superficie y sea el sistema radicular de estas plantas el que se haga cargo de sujetar el terreno, evitando así la escorrentía que arrastra la capa superficial de tierra vegetal, impidiendo el establecimiento de la vegetación.


GEOCELDAS

Cuando las pendientes son bastante pronunciadas, es muy difícil retener las tierras sobre el talud si no es ayudándonos en estructuras tridimensionales que actúen como recipientes donde se pueda alojar la tierra vegetal y realizar plantaciones o bien usar técnicas como la hidrosiembra.

Hay geoceldas de diferentes materiales, biodegradables en mayor o menor medida, con diferentes alturas y capacidades, según el tipo de terreno a utilizar y la pendiente del talud. Es importante calcular bien el tipo de celda que vamos a usar, ya que si no es la adecuada, no se logrará el efecto deseado.


MUROS VERDES

Hay multitud de prefabricados para usar en estos casos. La retención de tierras en taludes es un problema muy frecuente, por lo que, según el caso, se usarán piezas de hormigón prefabricado u otros materiales. Planchas, jardineras y otras piezas de diferentes diseños, evitan que se mueva el terreno y posibilitan que se remate la obra con plantas tapizantes o trepadoras, aportándonos un suelo estable para que se desarrollen adecuadamente y vayan colonizando el muro en vertical, aun en los casos de mayor pendiente y altura.


ESCOLLERAS

La escollera es un sistema muy usado también en grandes obras lineales como carreteras, puertos o vías. Es un sistema que permite realizar taludes con pendientes mayores a las que admitiría el terreno natural compactado. Consiste en depositar grandes piedras, de modo que la base del talud quede reforzada. También  se puede recubrir el terreno en talud con piedras para evitar la erosión por acción del agua de escorrentía. Esto evitará desprendimientos y también que sea necesario mantener grandes superficies inutilizadas con taludes de pequeña pendiente, de modo que se puede aumentar la pendiente y ahorrar espacio.