PLANTACIONES

ÁRBOLES

Los árboles son el elemento estrella en un parque o jardín. Su porte nos permite manejar el volumen en la composición, tener espacios sombreados, ocultar vistas desagradables, lograr ambientes apartados o formar bosquetes.

Es muy importante que la plantación de los árboles se lleve a cabo con garantías de éxito. Cuando elegimos especies que no son adecuadas para el clima o suelo de nuestro jardín, es muy posible que tengamos problemas de adaptación y que el desarrollo de los ejemplares afectados se vea alterado.

Cuando vamos a ubicar el árbol en su nuevo lugar es muy conveniente que lo hagamos durante el periodo de reposo vegetativo, tanto en el caso de caducifolias como en el de las perennifolias. En este último caso es preferible que se realice en contenedor o mediante cepellones muy bien formados. En el caso de las perennifolias también se puede realizar el trasplante a raíz desnuda, si elegimos el periodo de reposo para realizar la operación.

Las plantas son sensibles al frío cuando hacemos los trasplantes, por lo que evitaremos los periodos de mayores heladas, sobre todo con las palmeras, que aunque no sean árboles las mencionamos en este apartado por ser ejemplares que pueden alcanzar grandes portes y a los que aplicamos técnicas específicas a la hora de acometer tanto el trasplante como las podas.

También es muy importante que el árbol disponga de un volumen de terreno considerable para el desarrollo de su sistema radicular. Si bien el tipo de suelo en cuanto a textura, estructura y composición dependerá de muchos factores, el árbol se va a ver beneficiado, por norma general, si dispone de oxígeno, es decir el sustrato está bien aireado, con mezcla de elementos gruesos que permitan la salida del agua, sin encharcamientos, es decir cuando las raíces dispongan de una gran superficie de contacto mediante la que los nutrientes puedan ser aprovechados por la planta.

Otro factor a tener en cuenta cuando se hace la plantación es sacar el aire del suelo que pudiera quedar en contacto con las raíces y que impediría el contacto de estas mismas con la propia tierra, lo que produciría la deshidratación y posiblemente la muerte del ejemplar.

 

SETOS

Para estas formaciones se usan muchas especies de árboles y arbustos, preferentemente de hoja perenne, aunque también los usamos de hoja caduca. Cuando hacemos un seto hemos de utilizar especies que se adapten bien a las podas frecuentes o a vivir unos pies muy cerca de otros sin que le ataquen hongos y otras plagas o enfermedades.

Muchas especies de coníferas se han usado con éxito, por ejemplo el tejo, la arizónica o el leylandii, aunque hemos de evitar que crezcan junto a un muro o en zonas donde el aire no pueda circular bien entre el ramaje, ya que pueden proliferar los hongos y el aspecto del seto se irá deteriorando con el tiempo.

Tanto los setos formales, mantenidos con formas o patrones geométricos, como los informales, pantallas y masas vegetales en formación libre, han de recibir las labores de mantenimiento necesarias. Es muy importante para un seto que se le hagan cada año pequeñas operaciones de poda, formación y limpieza, más que hacerle grandes intervenciones esporádicas cada cuatro o cinco años.


TREPADORAS

Las plantas trepadoras nos ayudan a cubrir muros, tapias, columnas y otros elementos arquitectónicos verticales. Además nos permiten trabajar con jardineras de modo que disponiendo de un volumen limitado y confinado de suelo se puede hacer un jardín colgante tanto en interior como exteriores.

En muchas ocasiones podemos hacer que algunas plantas trepadoras como el jazmín, la bouganvillea o la parra virgen cubran grandes superficies de fachada u oculten un vallado poco vistoso como en el caso de la madreselva, ofreciéndonos follaje frondoso y la fragancia de sus flores durante gran parte del año.


MASAS ARBUSTIVAS


Los arbustos en masa son una de las herramientas más apreciadas a la hora de decorar un jardín con planta. Desde grupos homogéneos creando masas 
jardineria-sostenible_rincon_decorado_con_arbustos_y_terracota
uniformes en cuanto a textura y color, hasta combinaciones más sofisticadas creando armonías o contrastes de color o forma. Nos permiten también jugar con el espacio, consiguiendo sensaciones de movimiento, encuadrar u ocultar vistas, disfrutar de aromas distintos en función de la humedad o la hora del día …

Podemos distinguir diversos grupos de plantas, aparte de la propia división taxonómica por familias, géneros, especies o variedades, por su uso:  El manejo de las plantas de acuerdo a sus características prácticas en jardinería nos da mil recursos para poder utilizarlas combinando todas sus cualidades, por ejemplo por la flor y su color, el suelo más favorable, la insolación o su mayor o menor adaptación a determinados componentes del suelo como puede ser la cal.


Las plantas aromáticas son plantas muy rústicas, aguantan muy bien
jardineria-sostenible_plantacion_en_pequeo_jardin
condiciones extremas de suelo y humedad, desprenden aromas muy agradables, también tienen usos culinarios y son muy adecuadas para realizar masas homogéneas o combinaciones con otras plantas que destaquen por su follaje o floración.

Otro grupo de plantas muy apreciadas en jardinería son las plantas acuáticas, que nos ayudan a decorar estanques, lagos o fuentes, pudiendo naturalizar estos espacios ocupados por elementos a veces naturales y en ocasiones introducidos con fines estéticos en el jardín.

{module Face Like Button Module}