MADERA PARA EXTERIORES

TIPOS DE MADERA

La madera de IPE tiene un magnifico comportamiento ante los agentes atmosféricos y por ello es especialmente apta para exteriores. Por su calidad, durabilidad y elegancia, es una buena opción para realzar la belleza de la terraza, la piscina o el jardín.

Se pueden usar otras maderas como el abeto o el pino, aunque este último habrá de ser tratado en función de la exposición al agua o a entornos más agresivos como el agua salada, o el contacto directo con el terreno. Se pueden obtener diversos acabados mediante la aplicación de tintes al agua especialmente formulados para estos usos.

Es muy importante, cuando utilizamos madera natural, cerciorarse de que provienen de bosques ordenados y con planes de explotación racional, que compatibilicen la actividad económica con la viabilidad de su hábitat natural, esto se comprueba con los correspondientes certificados de origen.


ENTARIMADOS

Las tarimas para terrazas y piscinas, complementan el espacio y lo integran ofreciendo más posibilidades a nuestro entorno.
Se pueden hacer en madera tropical como el IPE y otras similares, siempre utilizando maderas con certificación de su origen.
En la actualidad existen  materiales sintéticos o pétreos, con distintas texturas, colores y tonalidades que nos permiten hacer buenas combinaciones sin tener que estar pendientes del mantenimiento.


PÉRGOLAS

Las pérgolas sirven de soporte para las plantas trepadoras que se usan para darnos sombra, también crean zonas íntimas que podemos cubrir con plantas y adornan los paseos guarneciéndonos del sol en la época estival, cuando muchas especies presentan su máximo esplendor, repletas de follaje y flores.

Las pérgolas de madera se suelen fabricar con madera tratada, laminada a partir de determinadas dimensiones, normalmente de pino, aunque también se pueden realizar en abeto, madera muy usada en laminados de grandes dimensiones. También se usan algunas maderas tropicales, aunque nos hemos de asegurar de que su procedencia es de bosques ordenados, cuya explotación se realiza cumpliendo determinadas normas que aseguran la viabilidad de los ecosistemas.

La madera es una opción ideal para combinar con las plantas, si bien existen otros materiales metálicos, como el hierro forjado, de obra como hormigón o ladrillo visto, aunque también se pueden utilizar combinaciones de diversos materiales, por ejemplo pilares en fábrica de ladrillo visto y vigas en madera laminada tratada en autoclave. Además se pueden instalar elementos de sombreo fijos o móviles utilizando mecanismos de uso sencillo que permitan guardar el toldo en la noche o en épocas de lluvia. Para ello existen tejidos aptos para la intemperie y resistentes al desgarro. La confección de estos elementos complementarios siempre ha de ser de calidad, ya que van a estar expuestos a la intemperie durante mucho tiempo.


CENADORES

Un cenador es un lugar íntimo, quizás algo aislado, para disfrutar de él en las noches de verano, en estos rincones podemos hacer que las plantas luzcan con gracia junto a otros elementos decorativos como puede ser una estatua, o una bonita balaustrada de forja. Aquí debemos usar la técnica de iluminación exterior con habilidad, de modo que obtengamos efectos bonitos y creemos ambientes acogedores.


MOBILIARIO

Los muebles del jardín han de ser cómodos, sencillos de mantener y muy resistentes a los efectos de los agentes atmosféricos. Tened en cuenta que estos objetos estarán gran parte del tiempo al aire. En ocasiones sólo se guardan cuando acaba la temporada de la piscina, o cuando llega el invierno, etc; en ocasiones ni eso, por lo que hemos de observar siempre las instrucciones de mantenimiento.

Es importante que los materiales sean duraderos y resistentes a las condiciones de nuestro entorno. La resina, el polipropileno, algunas fibras vegetales, algunas maderas como el ipe o el iroko e incluso otras especies si se tratan adecuadamente, la piedra natural o artificial, la forja y otros muchos materiales pueden servirnos para este fin.

Además de esto, es importante la comodidad, la forma y el color, el diseño y la moda, aspectos que no son ajenos al jardín. Combinar los colores de los tejidos con el de los muebles, pavimentos e incluso de las propias plantas es una buena idea si queremos obtener un conjunto coherente.